Los despachos de abogados están ampliando sus canales de comunicación con un formato que gana peso dentro de sus estrategias de posicionamiento. El pódcast permite explicar cuestiones jurídicas con un lenguaje más cercano y, al mismo tiempo, conectar con clientes, empresas, estudiantes y otros profesionales del sector.
La pandemia aceleró esta tendencia. Muchas firmas buscaron nuevas fórmulas para comunicar novedades legales y mantener el contacto con sus audiencias. Con el regreso de la actividad presencial, el formato no desapareció. Al contrario, se ha consolidado como una herramienta de comunicación y desarrollo de negocio.
Los grandes despachos amplían su presencia en audio
Pérez-Llorca lanzó su canal durante la crisis sanitaria para explicar cambios legales. En 2024, el proyecto pasó a llamarse Pérez-Llorcast y adoptó el formato de videopódcast.
La iniciativa ha ampliado además su alcance internacional. El despacho ha incorporado contenidos procedentes de México y Colombia, extendiendo el programa a otras jurisdicciones en las que opera la firma.
Cuatrecasas también apostó por este canal en 2022 con Tendencias Legales. Su audiencia incluye directivos, abogados de empresa, estudiantes y jóvenes profesionales. El despacho ha desarrollado además en Portugal Law and Beyond, un canal que suma cuatro episodios.
El crecimiento de estos formatos muestra cómo el contenido jurídico en audio puede dirigirse a perfiles muy distintos sin limitarse únicamente a profesionales del derecho.
Un lenguaje más cercano para hablar de derecho
AGM Abogados buscó diferenciarse de la comunicación jurídica más rígida. En 2025 lanzó Derecho y ¡acción!, un programa centrado en la industria audiovisual.
La idea era trasladar al micrófono una forma de conversar más natural entre abogados y abandonar parte del lenguaje excesivamente técnico habitual en el sector.
Deloitte Legal siguió una línea más orientada al entorno corporativo con Tax & Legal Talks, también estrenado en 2025. El programa analiza la influencia de los cambios económicos y regulatorios sobre las decisiones empresariales.
Su público incluye profesionales de áreas jurídicas y fiscales, alta dirección, finanzas, recursos humanos, estrategia, sostenibilidad, tecnología y transformación.
El formato permite abordar asuntos en los que regulación, tecnología y negocio están cada vez más conectados.
Aranzadi LA LEY también ha trasladado la actualidad jurídica al audio mediante resúmenes diarios, novedades regulatorias y jurisprudenciales y entrevistas breves con profesionales.
Del contenido a las oportunidades de negocio
El interés empresarial del pódcast no se limita a la notoriedad. Algunas firmas ya han detectado efectos directos en la generación de consultas.
AGM Abogados asegura haber recibido clientes por referencias de personas que participaron en episodios. La firma también ha observado un aumento de consultas relacionadas con su área audiovisual.
No todas esas consultas terminan en contratación, pero el formato contribuye a generar visibilidad, posicionamiento y confianza.
Pérez-Llorca también ha observado un mayor interés de sus propios clientes por participar en los programas. Primero comenzaron proponiendo temas y posteriormente pasaron a intervenir directamente en algunos episodios.
Por sus micrófonos han participado profesionales de compañías como Sanitas, FTI Consulting, Clece, Dazn y Lactalis.
Esta interacción convierte el programa en un espacio que puede reforzar las relaciones entre abogados, clientes y otros actores del mercado.
El formato refuerza la marca personal del abogado
Otra ventaja del pódcast es su capacidad para mostrar una faceta menos formal del profesional.
Las conversaciones permiten que los abogados abandonen parcialmente el registro técnico y compartan experiencias o reflexiones que difícilmente aparecerían en otros formatos corporativos.
Ese tono más natural también puede contribuir a fortalecer la reputación profesional. El oyente no solo conoce los conocimientos técnicos del experto. También descubre cómo explica, cómo conversa y cómo aborda los asuntos de su especialidad.
El formato ayuda así a construir una voz reconocible para abogados y firmas.
Inteligencia artificial, cultura y empresa marcan la agenda
La tecnología ocupa una parte creciente de los contenidos jurídicos. La inteligencia artificial figura entre los asuntos que despiertan mayor interés, junto con privacidad, ciberseguridad, regulación y nuevas tecnologías aplicadas a las asesorías jurídicas.
El entretenimiento también sirve como vía para explicar cuestiones legales. AGM Abogados aborda asuntos vinculados con derechos de autor, plagios, redes sociales, conflictos entre creadores, revistas o videojuegos.
El objetivo es partir de situaciones conocidas para hacer más accesibles debates jurídicos complejos.
Los asuntos empresariales completan buena parte de la programación. Cuatrecasas ha tratado materias como fusiones y adquisiciones, recurso de casación y deber de diligencia de los administradores.
Deloitte Legal suma cuestiones de fiscalidad, operaciones corporativas y sostenibilidad, junto con movilidad, mercados financieros y transición energética.
El avance de estos contenidos refleja cómo los despachos están utilizando el pódcast no solo para divulgar derecho, sino también para acercarse a públicos estratégicos y reforzar su relación con el mercado.