Herbert Smith Freehills Kramer refuerza su práctica de Derecho inmobiliario en Madrid con la incorporación de Ana Julia García Jiménez como of counsel. La abogada se suma al equipo dirigido por Tomás Díaz Mielenhausen en la oficina española de la firma.
El movimiento fortalece una de las áreas con mayor sofisticación dentro del mercado legal de los negocios. También amplía la capacidad del despacho para asesorar en operaciones inmobiliarias complejas, con alto componente corporativo y financiero.
La incorporación llega en un contexto de elevada exigencia para las firmas que asesoran a inversores, entidades financieras y compañías inmobiliarias. Las operaciones requieren equipos especializados, conocimiento sectorial y experiencia en estructuras transaccionales con múltiples partes implicadas.
Perfil con casi veinte años de experiencia
Ana Julia García Jiménez cuenta con casi veinte años de experiencia en el asesoramiento a clientes nacionales e internacionales. Su trayectoria se ha centrado en transacciones corporativas inmobiliarias de alta complejidad.
Procede de Freshfields Bruckhaus Deringer, donde ejercía como counsel dentro del equipo de Global Transactions – Real Estate. En el último año, además, se hizo cargo de la práctica inmobiliaria.
Su llegada a HSF Kramer aporta conocimiento directo del mercado español y experiencia en operaciones de primer nivel. También refuerza la interlocución con inversores institucionales y otros actores relevantes del sector.
Para una firma internacional, este tipo de perfiles resulta clave. Permite consolidar relaciones con clientes estratégicos y responder a mandatos que combinan Derecho inmobiliario, financiación, corporate y análisis de activos.
Operaciones inmobiliarias complejas
La nueva of counsel ha trabajado en operaciones corporativas inmobiliarias de gran dimensión. Su práctica incluye la compraventa de carteras de activos, financiación inmobiliaria, operaciones transfronterizas y estructuras de inversión.
Entre los activos en los que ha intervenido figuran hoteles, edificios de oficinas, centros comerciales y naves logísticas. También ha asesorado en operaciones vinculadas a NPLs, activos singulares, joint ventures, contratos de arrendamiento comercial, sale & leaseback y contratos de construcción.
Este perfil transversal encaja con la evolución del mercado inmobiliario. Las operaciones ya no se limitan a la compraventa de inmuebles. Cada vez incorporan más elementos financieros, societarios, regulatorios y contractuales.
En este escenario, los despachos compiten por talento capaz de cubrir distintas capas del negocio. La especialización técnica debe ir acompañada de visión comercial y conocimiento de los principales operadores del mercado.
Clientes institucionales y grandes inversores
La cartera de clientes de Ana Julia García Jiménez incluye a compañías inmobiliarias, inversores financieros, SOCIMIs, bancos de inversión, instituciones financieras y otros actores clave del mercado inmobiliario español.
Entre los clientes mencionados figuran Azora y KKR. Este tipo de relación evidencia la orientación de su práctica hacia mandatos de alto valor y operaciones con presencia de grandes inversores.
Uno de sus trabajos más relevantes fue el asesoramiento a KKR en la constitución de sus joint ventures en España para adquirir el negocio hotelero del Grupo Intertur en Mallorca e Ibiza. También participó en la posterior desinversión.
La experiencia en este tipo de operaciones es especialmente relevante para el posicionamiento de HSF Kramer. El mercado de grandes activos exige equipos con capacidad para gestionar estructuras complejas, plazos exigentes y coordinación entre distintas jurisdicciones.
Valor añadido para la práctica inmobiliaria
Eduardo Soler Tappa, socio director de la oficina de Madrid de HSF Kramer, ha señalado que la incorporación supone un paso más en el crecimiento y consolidación de la firma en Madrid.
El directivo destacó el profundo conocimiento de Ana Julia García Jiménez sobre el mercado inmobiliario español. También puso en valor su experiencia en operaciones complejas y su red de relaciones con los principales inversores institucionales.
Estos factores aportarán valor inmediato a la práctica de inmobiliario. En el mercado legal B2B, la capacidad de generar impacto desde el primer momento es un elemento diferencial en los fichajes laterales.
La llegada de una profesional con esta trayectoria refuerza la propuesta del despacho ante clientes que buscan asesoramiento integral. También mejora su capacidad para competir en mandatos sofisticados frente a otras firmas internacionales y nacionales.
Una apuesta por asesoramiento de primer nivel
Tomás Díaz Mielenhausen, socio y director de la práctica de Derecho inmobiliario en Madrid, también subrayó el valor de la incorporación. A su juicio, la experiencia transversal de Ana Julia García Jiménez será un elemento diferencial para el equipo.
El responsable de la práctica destacó que su llegada permitirá seguir ofreciendo a los clientes un asesoramiento de primer nivel en las operaciones más sofisticadas del mercado.
La expresión resume el sentido estratégico del movimiento. HSF Kramer busca reforzar una práctica que requiere profundidad técnica, cercanía con los operadores y capacidad para anticipar riesgos.
En un sector donde las transacciones inmobiliarias pueden incluir financiación, construcción, arrendamientos, desinversiones y acuerdos entre socios, la coordinación jurídica se convierte en un factor crítico.
Competencia por talento senior
La incorporación de Ana Julia García Jiménez confirma la importancia del talento senior en el mercado legal de los negocios. Las firmas compiten por perfiles con experiencia contrastada, cartera relacional y capacidad para liderar asuntos complejos.
El área inmobiliaria mantiene un peso relevante en la actividad de los despachos. Sus operaciones suelen implicar a fondos, bancos, promotores, SOCIMIs y compañías con activos estratégicos.
Para los clientes, el fichaje refuerza la capacidad de HSF Kramer en Madrid. Para el mercado, refleja la continuidad de los movimientos laterales entre firmas internacionales con prácticas transaccionales consolidadas.
La llegada de la nueva of counsel permite al despacho ampliar músculo técnico en una práctica con fuerte componente empresarial. También consolida su posicionamiento en operaciones donde el conocimiento del activo, la estructura financiera y la ejecución jurídica deben avanzar de forma coordinada.